y a veces puedo disfrutar de mi...a veces tengo estos malditos ataques de nada que pienso que se me pasan con escribir...puta madre que son díficiles los 20, al menos los míos. mi año 21.
un ataque en silencio...necesito música de fondo...necesito callar el cerebro. demasiadas palabras que nunca son escritas.
Demasiados medios para expresarme que no expresan nada. La maldita tecnología que no nos deja solos un segundo, la inmensa necesidad del otro. Celular, facebook, msn, blog, fotolog, ponele el nombre que quieras...es igual. Con un telefono de linea alcanzaba para que me llames.
La distracción puede ser la misma de siempre, un libro, la
televisión, algo ficticio que nos distraiga...las canciones se terminan demasiado rápido...la necesidad del ruido de fondo, la música terminaba convirtiendose en ruido.
Y el día que no haya nadie leyéndonos, ni siquiera pienso eso, dejaría de tener sentido; por que? es egocentrico? es inseguridad? no me basta conmigo sola...
Siempre tiene que haber alguien que lea, siempre tiene que haber un cigarrillo más que prender. En eso la tecnología nos puede ser útil, si bien todavía las computadoras no expenden atados de 20, nos permiten publicar las mil y una boludeces que se nos ocurra escribir y una vez en el cyberespacio se genera la esperanza, el alivio, de que a alguien le escribimos, de que algunos ojos se van a detener a leer.